Notas metodológicas y aclaraciones
Precisiones sobre el alcance de nuestros informes
¿Qué mide exactamente cada encuesta?
Los datos reflejan la percepción declarada por los participantes en un momento concreto, no hechos objetivos ni posiciones institucionales. Una respuesta no equivale a una conducta verificada: medimos opiniones, actitudes y hábitos auto-reportados, con todas las limitaciones que eso implica.
¿Cómo se selecciona la muestra?
Trabajamos con paneles urbanos y rurales segmentados por edad, nivel educativo y región. Cada informe detalla el tamaño muestral, el margen de error estimado y el período de recolección. No utilizamos muestreo por conveniencia ni extrapolamos resultados a poblaciones no representadas en el diseño.
¿Qué significa que un dato sea "significativo"?
Usamos el término solo cuando la diferencia entre grupos supera el margen de error con un nivel de confianza del 95%. Si una tendencia no alcanza ese umbral, lo indicamos explícitamente en lugar de presentarla como conclusión. Preferimos la cautela a la afirmación rotunda.
¿Cómo interpretar las comparaciones regionales?
Las diferencias entre provincias o municipios deben leerse como variaciones contextuales, no como jerarquías de valor. Un porcentaje más alto no implica una posición "mejor" o "peor"; señala una distribución distinta de opiniones que requiere lectura cultural y demográfica.
¿Qué hacemos con los matices que no caben en un gráfico?
Cada informe incluye una sección de observaciones cualitativas donde recogemos contradicciones, ambivalencias y respuestas que no se ajustan a las categorías previstas. La complejidad social rara vez se reduce a una barra; nuestro trabajo es mostrar esa complejidad sin simplificarla en exceso.